Las prestaciones que reciben los beneficiarios al momento de jubilarse, tributan impuestos alrededor de los 700 millones de euros a Hacienda en el IRPF. Se dice que la fiscalidad de los planes de pensiones tiene dos frentes, por una parte, están los aportes  que se hace a los planes de pensiones.

Pero en la otra están las prestaciones. Entre los dos lados, el beneficio fiscal cada año, se reduce en 46,2 millones de euros. Lo cual está por debajo de lo que han aportado los beneficiarios con sus ahorros.

Es decir, está por debajo de 824,32 millones de euros, que es la cantidad que los participantes en el plan de pensiones, ha ahorrado con los aportes realizados. De acuerdo a los datos que se publicaron para 2018.

La repuesta a esta situación, es que la cantidad que pagan los pensionistas, que cobran prestaciones de sus planes de pensiones. La cual se encuentra en 728,12 millones de euros. De acuerdo a las cifras que maneja Inverco, basadas en la Memoria de beneficios fiscales 2019.

Hace más de 25 años, que entraron al mercado los fondos de pensiones. Y desde ese momento, las gestoras consideraron que era posible obtener buenos productos fiscales de ellos.

La estrategia era alentar a los ahorradores, con el incentivo de que  se les devolvería un porcentaje del aporte que realizaran. Y que esa cantidad dependería de los ingresos anuales de cada participante y de si tipo impositivo.

Sin embargo, estos planes tienen un tratamiento fiscal diferido. Es decir, que al momento de jubilarse el participante del plan no recibe la retribución de inmediato.

Las gestoras dan frente a la situación

Las gestoras dan la cara a la gran cantidad de críticas recibidas respecto a esta situación. Pues consideran que los beneficios fiscales de los aportes que hacen los partícipes de los planes de pensiones, no son justos. Ya que recaen en mayor cuantía sobre aquellos que tienen una renta más alta. Y que por lo tanto su capacidad de ahorrar es mayor.

Llega a tal extremo la situación que se plantea, que generó una exigencia política para que el Gobierno que se encuentra de turno elimine la tributación. Pues la dificultad es cada vez mayor, para afrontar el pago de las jubilaciones a los trabajadores.

Paralelo a ello, los planes de pensiones han aumentado, por lo que las prestaciones pagadas también han ido creciendo. Una tendencia que por supuesto se acentuará cada vez más, según señala Inverco. Pues los participantes se encuentran en edades  entre 51 y 55 años.

Eliminar de la deducción fiscal los aportes de los trabajadores a los planes de pensiones, significa que estos desaparezcan. Ya que estos productos son muy similares a los fondos de inversión. Con la diferencia de que los planes de pensiones no es posible rescatarlos en cualquier momento, pero los de inversión sí.

Los planes de pensión es posible rescatarlos con carácter general, solo en el momento que se produce la jubilación.

Las gestoras dieron la cara a los reclamos de clientes que al llegar el momento de su jubilación,  se vieron obligados a pagar los impuestos,  que ahorraron con sus aportes.

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La Seguridad Social

Por su parte, Inverco mantiene que los llamados beneficios fiscales de los planes de pensiones no son realmente beneficios. Pues lo que se hace es aplazar los tributos. Razón por la cual se deberían eliminar de la “Memoria De Los Beneficios Fiscales”.

Considera, de acuerdo a su opinión, que «si el régimen fiscal aplicable a este ahorro se considera beneficio fiscal, la misma consideración debería atribuirse a las cotizaciones a la Seguridad Social. Ya que ambos comparten un mismo tratamiento fiscal».

La finalidad es la misma. Generar una pensión que es complementaria y también igual plazo de diferimiento del impuesto. Un promedio estimado entre  30 y 35 años, de acuerdo a esta asociación.

Aportaciones de 4.200 millones en 2019

Cuando se habla del aporte  que se hace a los planes de pensiones de particulares, en el 2019, la cifra alcanzó la cantidad de 4.200 millones de euros. Lo que indica un 17,2% más que el año anterior. Un volumen de ahorro, que en 2018 alcanzó el nivel antes de la crisis, momento en el que se llegó a los 4.286 millones de euros, que ingresaron por la vía de los planes de pensiones.

La cifra de los aportes netos alcanzó los 1.167 millones de euros, lo que significa casi dos veces que lo aportado en 2018. De acuerdo a las cifras que maneja Inverco. Y por otra parte, las prestaciones estuvieron en los 3.033 millones de euros.

La sumatoria tanto de las aportaciones a planes de pensiones como de la rentabilidad obtenida, dio como resultado 7.602 millones de euros. Lo que ubica al 31 de diciembre del 2019, el patrimonio de los planes de pensiones de particulares, por arriba, en un 10,5%de lo fijado en 2018. Y además, en 79.850 millones de euros, que fueron repartidos entre 7,52 millones de trabajadores, participantes en los planes.

Asimismo, los aportes que se realizaron los dos últimos meses de 2019, alcanzan la cifra de 1.878 millones de euros. Lo que representa el 45% del total. Momento en el cual, las entidades lanzan sus campañas de promoción para captar ahorristas. De igual forma, es cuando los participantes de los planes conocen sus cuentas del IRPF.

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