Llevar a cabo todos los trámites para cambiar de compañías de energía y asegurados puede convertirse en un quebradero de cabeza. Por eso en este artículo te explicamos cómo hacerlo de una forma sencilla y rápida.

 

¿Cómo realizar el cambio de titular luz?

 

Por fin has encontrado la casa que estabas buscando después de tanto tiempo. Ya has seleccionado todo lo que vas a llevarte y lo que vas a dejar atrás. Una vez ya está todo clasificado y empaquetado, contrata a una empresa de mudanzas y lleva todo hasta tu nuevo hogar para volver a desempaquetar y guardar cada cosa en su sitio.

 

Por si parece poco además tienes que llevar a cabo todos los trámites energéticos. Puedes transferir tus contratos, o dar de baja el suministro en tu antigua casa y dar de alta la luz y el gas en tu nueva vivienda. Lo más recomendable es cambiar el titular del contrato para que los nuevos inquilinos eviten tener problemas para dar de alta el gas o la electricidad.

 

Es muy importante realizar el cambio del titular del gas natural o la luz, ya que en caso de impagos, el titular del contrato será siempre el responsable de hacer cargo de las cuentas sin abonar. Si por el contrario, necesitas dar de alta el gas o la electricidad en tu nuevo hogar, deberás facilitar los siguientes documentos a la comercializadora:

 

  • Documento Nacional de Identidad.
  • Datos de contacto.
  • Dirección de la vivienda.
  • Número CUPS (Código Universal del Punto de Suministro).
  • Potencia eléctrica o Consumo anual estimado de gas natural.
  • Datos de la cuenta bancaria para domiciliar los pagos.
  • Certificado de Instalación eléctrica o de gas.

 

Una vez hayas facilitado estos documentos, disfrutarás de servicio de luz o gas en un plazo máximo de entre 5 y 7 días.

 

¿Cómo elegir a tu compañía de seguro?

 

Si vas a cambiar de casa, es posible que tengas que volver a contratar un seguro del hogar. Pero, ¿qué criterios seguir para escoger un seguro del hogar? A continuación te damos algunas pistas al respecto:

 

  • Comprueba cuáles son las coberturas básicas y las complementarias, ya que los riesgos que se cubren pueden cambiar de una aseguradora a otra. Piensa si vas a necesitar otro tipo de coberturas complementarias, como seguro de mascotas o de viajes.
  • Debes valorar correctamente el contenido y el continente, para no caer en el infraseguro. Es decir, cuando el valor de tu casa se ha tasado por un precio inferior al pago de una posible reposición en caso de daños. El contenido se refiere a los objetos de valor, como joyas o aparatos electrónicos, mientras que el continente es el valor de la edificación.
  • Verifica cuál es el límite marcado para la cobertura de la Responsabilidad civil, ya que se encarga de cubrir los daños que puedas ocasionar a terceros. Este tipo de indemnizaciones suelen tener un alto precio, y si tu seguro no los cubriera deberás hacerte cargo del resto, afectando gravemente a tu balance económico.
  • Pregunta cuál es el plazo máximo para comunicar un siniestro. El máximo suelen ser 7 días, aunque algunas pólizas permiten un periodo más extenso. Recuerda que si no lo comunicas dentro del plazo establecido, la aseguradora tendrá derecho a reclamar daños y perjuicios.

 

Si necesitas saber cómo organizar tu mudanza, puedes consultar el siguiente artículo para ahorrar tiempo en este momento especial de tu vida.