Hank Greenberg, el consejero delegado de AIG, que llevo a la aseguradora a nuevos mercados para llegar a convertirse en uno de los mejores del mercado de pólizas de seguros, parte del tiempo su cuartel general fue el 70 Pine Street es uno de los rascacielos más aristocráticos de Nueva York. La torre art decó de 66 pisos situada en el centro de Manhattan es un atractivo de su skyline durante casi 90 años.

Hoy en día el Seventy Pine Streer es un lujoso bloque de apartamentos. AIG, en la cual consejero delegado Greenberg ya no trabaja desde hace varios años, se ha tenido que mudar a un edificio más pequeño y mucho mas ordinario situado a tan solo dos manzanas. Luego de haber estado por más de 10 años de crisis AIG es una pequeña sombra de lo que fue, luego de tener que vender la mayoría de sus negocios.

AIG ha tenido un nuevo comienzo, en enero de este mismo año gastó 5.600 millones de dólares en la primera compra que realizó en los últimos 10 años, lo que supone que realizarán más. En el último año, luego de que Brian Duperreault obtuvo el puesto de consejero delegado de AIG, ha contratado a un nuevo equipo directivo y cambio por completo su forma de operar. El objetivo es poder recuperar el poder que tuvo anteriormente la compañía.

Stephen Catlín, veterano del sector, indico que, “AIG es como un superpetrolero con un timón muy pequeño, por lo que es una pesadilla dar la vuelta. Creo que Duperreault es la única persona capaz de hacerlo”.

AIG ha estado gran parte de década y media sometida a una fuerte y constante presión al haber quedado devastada tras la investigación contable de Eliot Spitzer que se zanjó con un acuerdo en el 2006 de 1.600 millones de dólares.

Luego de haber pasado 2 años la aseguradora AIG tuvo que necesitar un rescate gubernamental de 185.000 millones de dólares, para sobrevivir en el momento más fuerte de su crisis financiera. AIG ya ha devuelto el dinero del rescate a los contribuyentes, la mayoría del dinero devuelto fue gracias a la venta de activos.

Muchos años atrás cuando la aseguradora estaba en la cima del éxito, valía aproximadamente 240.000 millones de dólares y su calificación de crédito era de triple A. En estos momentos vale aproximadamente solo una quinta parte de la cantidad expresada anteriormente y la clasificación de Fitch es de A-, que es seis niveles más baja. John Paulson y Carl Icahn inversores activistas en el 2016 exigieron una división total del grupo.

“En mi cuerpo aún corre sangre AIG azul. Sigue siendo parte de lo que soy. Mis años de formación en el sector los pasé todos aquí”, expreso Duperreault, ya que él estuvo por más de 20 años en la compañía AIG al principio de su carrera, hoy en día a sus 71 años de edad, ha intentado retirarse del sector dos veces, pero la atracción por la compañía aseguradora fue enorme como para resistirse a ella.

La llegada de Duperreault le ha dado un gran impulso a la compañía aseguradora, pero ha tenido una gran presión ya que los inversores no creen que se vaya a producir un cambio rápido. El nuevo consejero delegado de AIG, tiene que lidiar con el escepticismo en este sector asegurador, que hoy en día resulta difícil subir las pólizas a pesar de que ha habido grandes desastres naturales.

John Heagerty, analista de AT (Atlantic Equities), expreso que, “El mercado es bastante difícil. Los precios han mejorado, pero no tanto como la gente esperaba. Creo que se va a tardar mucho tiempo en dar la vuelta a AIG”. La contratación de personal fue una de las prioridades de Duperreault. Mientras la crisis y algunos años posteriores algunos de los trabajadores más destacados y más profesionales del sector asegurador se fueron de AIG y otros fueron despedidos. Según Duperreault, “Teníamos que dejar claro que éramos una empresa a la que venían excelentes profesionales de nuevo”.

AIG, ha contratado grandes figuras de otras importantes aseguradoras como Peter Zaffino, ex jefe de la correduría de seguros Mash, algunos lo consideran el heredero de Duperreault. Tom Bolt, un ex ejecutivo de Lloyd`s of London. También figuras de otros seguros como ACE, Hamilton, así como de la propia AIG.

“La AIG que yo conocía era una colección de especialista, personas que realmente conocían un tema concreto igual o mejor que nadie. Pero al volver me encontré me encontré con una AIG que había perdido algo de eso”, nos expreso, Duperreault.
LEVANTAMIENTO Y CRECIMIENTO DE AIG.

5.600 millones de dólares fue la compra que realizo Duperreault, apenas cuatro meses después de obtener el cargo de consejero delegado, el firmo un acuerdo para comprar Validos, una compañía con sede en las Islas Bermudas.

Algunos no les ha parecido una buena idea y el precio que han pagado a traído fuertes criticas, AIG ha pagado un 45% por encima del coste que tenía su acción antes del acuerdo.

El predecesor de Duperreault, Peter Hancock, anteriormente había planeado que durante dos años devolvería la cantidad de 25.000 millones de dólares mediante dividendos y recompra de acciones. Pero Duperreault ha dicho que no va a seguir ese planteamiento ya que prefiere utilizar los recursos para expandir la empresa: “Una empresa debe tener una estrategia de crecimiento. De lo contrario su tamaño se va reduciendo y eso probablemente no será bueno al final del día”, expreso Duperreault.

Su principal preocupación constituye en el negocio tradicional de seguros inmobiliarios y de accidentes, que hoy en día generan casi dos tercios de sus ingresos.

Duperreault tiene un reto bastante grande el cual es devolver un poco la arrogancia y el poder que tenía en su antigua dirección además de hacer un cambio que no solo justifique su paquete de remuneraciones.

Duperreault, señala que, “AIG siempre había sido considerada como una compañía de seguros y de gestión de riesgos excelente a la que acudías si tenias un problema que muy pocas o ninguna podía resolver. Me encantaría que volviera a ser la aseguradora que básicamente fija las normas en el sector”.

 

Fuerte y Larga lucha de AIG para recuperar su reputación
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